Sanidad se plantea la subrogación de los trabajadores de Eresa en hospitales públicos

Fuente: diario ValenciaPlaza:

El 31 de septiembre de 2018 termina el concierto de resonancias magnéticas de la Conselleria de Sanidad con la UTE Erescanner Salud tras una década y una nueva disyuntiva se ha puesto sobre la mesa del departamento de Carmen Montón: qué hacer con el personal de las empresas que forman la UTE liderada por Eresa (grupo Ascires) que trabaja en los hospitales públicos.

Según ha podido saber Valencia Plaza, Sanidad está estudiando la subrogación de los empleados de Eresa y de Inscanner Salud que trabajan en los hospitales públicos cuando finalice el contrato de la empresa privada, como ha ocurrido con el departamento de La Ribera tras llegar a término la concesión que tenía Ribera Salud. Cabe recordar que todos los hospitales de la provincia de València menos el Dr Peset están en el contrato con Eresa, mientras que en Alicante es Inscanner Salud la que presta el servicio de resonancias magnéticas.

Son varias las circunstancias que se han dado para plantearse esta solución, que según fuentes del sector sanitario está más que avanzada y ya ha sido comunicada por la empresa que preside Lorena Saus a sus trabajadores. Entre estas circunstancias, una sentencia en el Hospital Provincial de Castellón en la que se obligó a readmitir a personal vinculado al servicio de resonancias cuando el centro decidió asumir la gestión y despedir a los empleados. Al ser un consorcio, el Hospital Provincial terminó su contrato con anterioridad a la Conselleria de Sanidad y un juzgado dirimió que se trataba de sucesión de empresas, por lo que debían asumir a los trabajadores de la concesionaria.

Desde la Conselleria de Sanidad señalan que la situación del Consorcio no es equivalente al caso de la Conselleria, como tampoco lo es el caso de La Ribera, que era una concesión mientras que lo de las resonancias es un concierto para la prestación de un servicio. Por ello, el departamento que dirige Carmen Montón está pendiente de informes jurídicos para ver cuál es la situación y determinar si existe sucesión de empresas. En el caso de que se diera, como ocurrió en La Ribera y en Castellón, tendrán que asumir al personal y a partir de ahí, en el caso de que quieran despedirlos, pagarles la indemnización correspondiente.

Otro problema añadido puede ser que la ocupación de los puestos a través de la bolsa de trabajo no los cubriera con los perfiles adecuados, ya que no existe una categoría tan especializada como para que todas las personas que entren a cubrir esos puestos tengan los conocimientos adecuados para hacer resonancias magnéticas, ya que la gran mayoría de las realizadas en los últimos años en la Comunitat Valenciana las ha realizado la UTE Erescanner Salud. Es lo que Sanidad calificó de “secuestro de conocimiento”.

Intersindical, el Sindicato Médico y el Colegio de Técnicos Superiores Sanitarios están en contra

CCOO, UGT y CSIF piden a Sanidad más puntuación en las bolsas para el personal del IVO y Eresa

El caso ERESA ya apareció varias veces como un ejemplo de corrupción y mal uso del dinero público hace años, cuando se comprobó que el precio pagado por las resonancias privadas era muy superior al del mercado:

La Sindicatura de Comptes presenta el informe “Resonancias magnéticas: una oportunidad de ahorro”

El caso se derivó a la Fiscalía y aun sigue en marcha una investigación:

La fiscalía anticorrupción investigará las resonancias magnéticas en ERESA

El caso ERESA continúa

Un trabajador de Eresa denuncia fraude en las resonancias y represalias

El caso es que además el nombre de ERESA apareción en los papeles de Panamá porque sus dueños tenían allí una sociedad offshore mediante testaferros que despues ha liquidado. Entonces ya se anunció que se rescataría el servicio para la atención directa y solo falta que los problemas legales del rescate puedan ser solucionados.